Translate - Traductor

desde el Conurbano

desde el Conurbano
Periódico Mensual

Ahuyentamiento Palomas Murciélagos

Ahuyentamiento Palomas Murciélagos
Palomas de Plaza de Mayo pasta ahuyentadora

Gafas

Gafas
Optica Ortopedia Gafas


Dr. Helou

Dr. Helou

Mejor Postura

Mejor Postura
Almohadones Terapéuticos + Relax

COTIZACION DOLAR - EURO

Vistas de página en total

han estado...

Flag Counter

lunes, 30 de septiembre de 2013

Fabián Ortiz: El Póker es un deporte mental de acá a la China

Fabián Ortiz

Por Fabián Bataglia



A los 44 años, Fabián Ortiz es el argentino mejor ranqueado en el mundo del póker. Casado, padre de una adolescente de 14 años, vive en Roque Saenz Peña, provincia del Chaco y entre sus logros figuran: lograr el puesto 17 en el Evento Principal de la Serie Mundial de Póker jugada en Las Vegas, ganar dos desafíos simultáneos por Internet y ser el primer latinoamericano en llevarse un torneo de PokerStars. Se define como un profesional y está convencido de que el póker no es un simple juego de azar sino que es un deporte mental que necesita condiciones físicas e intelectuales óptimas para conseguir los mejores resultados.

Con temple distendido y una mueca de tranquilidad en el rostro, Fabián explica, mirando al vació como reconstruyendo parte de su vida, que empezó a jugar al póker casi por casualidad en unas vacaciones en Punta del Este, Uruguay, junto con su esposa.” Yo siempre fui jugador. Antes jugaba al pool por plata. Y ese año en el Conrad (Punta del Este) vi que había un torneo, compré fichas y me senté a jugar, así nomás sin que nadie me explicara nada. Sabía más o menos algo del póker cerrado y algunas variantes, sabía la escala de juegos y esas cosas, pero no tenía la táctica ni sabía cómo era la escala de las fichas. Me senté, estuve mirando media hora y enseguida le agarré la mano. Cuando volví me hice una cuenta Tower y empecé a jugar por ficticio y a leer todo lo que podía encontrar, sobre todo algunos foros como el de Póker Red, donde había algunos manuales, como el de Carreño, y empecé a leer eso”, explica.

Obsesivo por definición, cuenta que a los 16 años empezó a trabajar como disc-jockey y no paró hasta tener su propio boliche bailable. “Con lo que me gusta soy muy obsesivo y voy para adelante hasta conseguir lo que quiero”, dice, y continúa “Y eso mismo pasó con el póker, cada vez me empezó a gustar más, sin dejar lo mío, ¿no? Yo en ese momento andaba muy bien con los negocios, pero empecé a jugar cada vez más seguido, hasta que se hizo un torneo en Corrientes, que fue uno de los primeros que se hizo en la Argentina fui a jugarlo y salí 5°, eso me entusiasmó más”.
Es decir que le buscaste la vuelta y apenas empezaste a jugar ya te lo tomaste en serio, ya estabas en el camino profesional...

Si, si, al poquito tiempo. Yo inclusive, en le 2005 en el Conrad(Uruguay) fui a jugar el primer día que llegamos de vacaciones. Mi mujer, pobre, me decía “al final vinimos de vacaciones y vos te la pasás todo el día en el casino” (risas). Porque cuando empecé a jugar me entusiasmó, jugué casi todos los días que estuvimos y, casi sin saber jugar, me vine ganando. Entonces me entusiasmó mucho. Después pude cargar dinero en Tower y ya me puse a jugar en Internet también.

Su relación con el juego en línea continúa como una forma de juego y de aprendizaje. Incluso, dijo que “a pesar de que muchas veces estoy en mi casa tratando de salir del estrés, siempre me tomo un tiempo para jugar póker en línea, porque es una forma de aprender. Yo aprendí el póker Texas de esta manera allá por el 2003”.

En definitiva, ¿Cuándo dijiste “me voy a dedicar al póker de forma profesional”?
Fue una circunstancia que se fue dando. Ya en 2007 hice mesas finales en varios torneos y gané un torneo en Corrientes; en el 2008 participé de una serie de torneos en Uruguay; en ese mismo año se hizo un torneo en Goya e hice mesa final; a la semana siguiente se hizo uno en Mendoza y salí tercero; y una semana después se hizo un torneo en Uruguay, fui a jugar y lo gané. Ya, ahí estábamos hablando de plata, porque en el de Goya cobré unos 15 mil pesos, en el de Mendoza 30 mil y en el de Uruguay 25 mil dólares, más o menos. Entonces como mis negocios andaban muy bien podía disponer de esa plata del póker para lo que quiera. Yo no hice lo que tendría que haber hecho en ese momento, que es una buena banca para empezar a jugar. Yo usé la plata.

Por lo que entiendo, te gusta apostar desde mucho antes que se te despertara la pasión por el póker, ¿verdad?
Sí, porque a mí me gustaba el casino, me gustaba jugar a la ruleta, los dados; yo en el bar jugaba al chinchón y por plata jugaba a lo que fuera (Risas). Nos juntábamos a jugar al fútbol y jugábamos por plata, si no había plata por medio no tenía sentido para mí jugar un partido de fútbol, porque soy competitivo desde chico. Siempre que me junté a jugar fue por algo. Me gusta mucho la competencia, pero como en el deporte vi que no tenía posibilidades, y aunque jugué al básquet, no tenía muchas habilidades. Incluso jugué al ajedrez algún tiempo, pero aunque el ajedrez es hermoso, no hay plata, y a mí me gusta jugar por plata. En el póker encontré la mezcla de todo lo que me gustaba en un solo juego, que se necesita mucha habilidad y se puede ganar dinero.

Ahora, dijiste algo recién en lo cual quiero hacer hincapié. Muchos hablan del póker, como de cualquier otro juego de naipes, como un juego de azar, pero otros dicen que es un juego de habilidad. ¿Qué diferencia hay entre el póker y otros juegos de naipes en los que la suerte de la mano es fundamental para el resultado final?

En el póker también el resultado está atado al tiempo de juego, a menor tiempo mucho más incidencia del azar, a mayor tiempo mucho menos incidencia. Si un novato se pone a jugar con un profesional una sola partida, puede ganar cualquiera de los dos, pero si se ponen a jugar diez horas seguidas, es más probable que gane el profesional. Lo mismo pasa en un torneo; en un torneo turbo que dura un día, incide mucho la suerte. Mis mejores resultados siempre son en torneos largos, porque te dan la posibilidad de sacar partida de tu habilidad, de conocer a fondo a los otros participantes de la mesa, cómo le tenés que jugar a cada uno y para todo eso necesitás tiempo. En un torneo donde se van las fichas rápido no tenés tiempo de hacer ninguna estrategia. Por eso en el torneo que va durar cuatro o cinco días, tenés una buena cantidad de fichas y está bien organizado, vas a tener que implementar toda tu estrategia porque es una cuestión de habilidad.

Para mí es un deporte mental de acá a la China. Pero como en todo deporte, incluso en el fútbol, hay una cuota de suerte en el resultado.

En todos estos años que llevás como jugador, en todos los torneos por los que pasaste, ¿hubo alguna vez que cometiste un error grande y te sirvió como enseñanza para los futuros torneos?
Vivo cometiendo errores, pero creo que tengo la suficiente humildad en reconocer cuando me equivoco y aprender de eso. Me parece que esa es la mejor virtud que tengo. Este es un juego muy egocéntrico y el que ganó un torneíto turbo de casualidad ya cree que es el mejor del mundo. Ese es un grueso error y yo lo aprendí con los años. Hay tantos jugadores que quedaron en el camino, gente que ganó mucha plata, personas que han ganado millones de dólares en el póker y hoy están arruinadas.

En el torneo de Las Vegas entré quinto a la ronda final de entre 27 jugadores, incluso jugué en la misma mesa con JC Tran y con el israelí (Amir) Lehavot, que salieron 1° y 2° en la clasificación para la mesa final. Lo que me llevó al resultado de la serie mundial, fue aprender de los errores, a pesar de que creo que no hice mesa final por errores que cometí el último día. Mala concentración, mala alimentación, el no haber dormido, hay varias cuestiones como no haber programado el día como debí haberlo hecho y como venía programando los días anteriores; no haberme dado cuenta de que iba a ser un día muy largo.

Ahora bien, estoy escuchándote hablar con tanta pasión del póker, de esas horas que le dedicás y que le sacás a tu familia y a tus otras actividades. ¿Te divierte jugar al póker de esta manera?
Eso me lo preguntaron varias veces y el realidad no me divierte, porque yo me siento en la mesa del póker a ganar, no me siento para divertirme. Al principio era mucho más liviano lo mío, pero el hecho de viajar mucho con el póker y después de haber ganado en el 2009 en Chile, mi negocio se cayó y no lo pude levantar más. Hoy me dedico al póker profesionalmente porque hubo una suma de circunstancias que hicieron que el juego fuese mi sustento y el de mi familia. Yo te puedo asegurar que el tipo que juega profesionalmente al póker se estresa más que cualquier deportista, porque el nivel de exigencia es muy alto. Por eso no me divierte, porque si no gano, no como.

Cómo ves tu futuro, tanto en tu vida profesional dedicada al póker, como para tu vida privada junto a tu familia.
El póker es mi medio de vida y a futuro me gustaría jugarlo con mayor tranquilidad y no pensando que mi familia depende del resultado para poder subsistir. Pero la meta es seguir jugando y elegir bien dentro de la cantidad de torneos que se vienen y aprender todos los días de mis errores. Lo que me pasó el último día en (la serie mundial en) Las Vegas era una oportunidad única de dar un salto y mejorar mi vida y la de mi familia de forma permanente. Jugar en una mesa final podría haber significado, al menos, un millón de dólares y eso me hubiese cambiado la vida.

¿Cómo funciona para tu carrera ser un jugador profesional reconocido mundialmente y vivir en un pequeño pueblo de una de las provincias más pobres de Argentina?
Sinceramente, estoy esperando que mi hija termine el colegio secundario para poder irnos, porque no quiero vivir más en el Chaco, mi negocio no funciona y acá perdí mucha plata. Así que quiero vender todo e irme a vivir a Buenos Aires, o a otro lugar lejos de acá. Te voy a contar una anécdota, cada vez que gano un torneo o salgo bien parado, los periodistas de afuera creen que, como vengo de un pueblo chico, todo el mundo va a salir a la calle a festejar mi regreso y nada que ver. Acá me dicen desde que soy un vago o un suertudo que vive sin trabajar, y eso no es cierto. Hoy en día hay cada vez más jugadores jóvenes que ganan torneos y eso es una señal de que la cuestión física y la frescura mental pesa mucho en los resultados finales. Creo que yo nací en el lugar equivocado, porque si hubiese nacido en Brasil o en Europa, ya tendría, al menos, un contrato seguro y el futuro mucho más claro.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Wikio

Wikio – Top Blogs

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Archivo del blog